25 DE DICIEMBRE EN LA PLAYA Y AÑO NUEVO SIN UVAS

¡Bienvenido 2017! Ahora que ya han pasado todos estos días de fiestas y navidad puedo pararme a reflexionar y mirar hacia atrás para analizar lo vivido. La verdad es que estas navidades han superado mis expectativas. Quizá haya sido porque no las tenía muy altas ya que no sabía cómo me iba a sentir, si iba a tener a gente con quien celebrar estas fechas, o si iba a ponerme melancólica por ser las primeras navidades que pasaba lejos de los míos. Finalmente nada de eso ocurrió. También es verdad que no tenía el sentimiento de que fuera realmente navidad, para mí era verano pero con un gorro de Papa Noel en la cabeza con el que iba a todas partes, así que supongo que eso me ayudó a quitarle un poco de hierro al asunto.

24/12/2016

Para mí este día comenzó a las 6:00h de la mañana cuando me levanté para ir a trabajar. Acabé a sobre las 16:30h y llegué a casa corriendo y dispuesta a ponerme a cocinar. El plan era que cada una de las compañeras de piso tenía que cocinar un plato para luego cenar todas juntas en casa. Como era de esperar, la cocina estuvo busy busy ese día. Por suerte, las afortunadas que no tuvieron que ir a trabajar pudieron cocinar por la mañana, y las demás por la tarde. La cosa es que menudo tortillón de patatas más bueno me salió. Las listas de mis compañeras de piso me pedían nada más y nada menos que paella, pero dadas mis escasas habilidades culinarias la cosa estaba un poco difícil. Al final me animé y acabé haciendo también albóndigas. Sí, yo tampoco sé exactamente el por qué, pero abrí la nevera y tenía carne picada así que allá que me puse con ellas, y oye no me salieron mal. Un poco picantes para mi gusto ya que me emocioné echándole especias. La cosa es que vi un montón de botecitos con nombres a cada cual más raro que el anterior y de los que no entendía nada, pero a mi todos me olían bien, así que empecé a echar, sin acordarme de que en esta casa la mayoría adora el picante, y que por tanto, alguna de las especias picaba, y mucho. Lo bueno es que ellas se las comieron bien a gusto. Finalmente a las 21:30h estaba todo listo y nos pudimos sentar a cenar.

Como era de esperar, comimos y bebimos por encima de nuestras posibilidades y acabamos con el karaoke cantando villancicos en los idiomas de cada una. También jugamos al amigo invisible o “Secret Santa” como le dicen aquí, así que tuvimos hasta nuestros propios regalitos debajo del árbol! La noche acabó con varias de nosotras haciendo Skype con nuestras familias para felicitar las fiestas. La verdad es que una Noche Buena para el recuerdo.

25/12/2016

¡Día de navidad en la playa!

El domingo nos levantamos todas y preparamos comida para irnos a pasar el día a la playa. Cogimos el ferry con dirección a Manly, donde ya nos estaba esperando una de nuestras compañeras de piso con sus amigos de clase. Al final acabamos en Shelly Beach, otra playa mucho más pequeña y acogedora, con zona de césped y barbacoas. Comimos y nos fuimos al agua. Congelada es poco, pero tras media hora de fallidos intentos conseguí dar el paso y meterme entera. La verdad es que el día fue increíble, toda la gente estaba relajada, contenta, con amigos, familia, música, bebida y comida. Finalmente, alrededor de las 6 de la tarde cogimos de nuevo el ferry para volver a casa y cenar las sobras de la maravillosa cena del día anterior :D.

26/12/2016

El día 26 nada tiene que ver con las navidades, pero yo y mi compañera de piso Mariana teníamos el día libre sin clases y sin trabajar, así que convencimos al resto para hacer una excursión e ir de senderismo por el Royal National Park en busca de las Figure 8 Pools, unas piscinas naturales a las que llegas cuando has completado la ruta. Risas y más risas por el camino, caras de cansancio, alguna que otra caída y algún momento de pérdida de la orientación, pero al final conseguimos llegar a la meta y bañarnos en los agujeros que el mar ha creado en las rocas y que se llenan de agua cuando sube la marea.

31/12/2016

Finalmente el último día del año llegó. Lo único que teníamos claro mis compañeras de piso y yo la noche anterior al 31 es que queríamos ir a ver los famosos fuegos artificiales de Sídney, esos que siempre salen en la tele de España cuando pones el telediario a medio día y te dicen que Australia ya ha dado la bienvenida al nuevo año. Semanas antes nos habíamos puesto a investigar y a leer sobre donde poder ir a verlos, a qué hora llegar etc etc. Y lo que descubrimos fue una autentica locura. Había más de 70 puntos desde donde poder ver los fuegos, la mayoría de ellos parques y zonas verdes alrededor de la bahía y todos ellos controlados por seguridad para no exceder la capacidad permitida y controlar la entrada de alcohol. Lo que leíamos cada vez nos impresionaba más porque la gente decía que tenías que llegar bien temprano por la mañana y pasarte allí todo el día esperando si querías tener un buen sitio para ver los fuegos. Y era totalmente cierto, la noche anterior ya había gente acampando en los parques para tener las mejores vistas. Viendo la que se avecinaba, y que nos podíamos quedar sin ver el espectáculo, decidimos que las tres que no trabajaban irían por la mañana temprano con toallas, nevera, comida y bebida para coger un buen sitio y que yo, que era la que tenía que trabajar, me uniría a ellas por la tarde cuando acabase. Entré a trabajar a las 7:30 de la mañana, pensando que sería uno de los días más tranquilos del año, porque quien iba a irse a desayunar o a comer a una cafetería, si todo el mundo estaba loco por ir a coger un buen sitio cerca del puerto. Pues bien, me equivocaba. Fue el día más estresante y con más gente en el café. A las 16:00h, cuando acabó mi turno el local aún seguía lleno, así que le pregunté al manager si me podía ir. Me tocó esperarme otros 10 minutos más hasta que el siguiente compañero que tenía que entrar a trabajar llegó, pero al fin me dejaron irme. Tenía que cambiarme y llegar hasta la otra punta de la ciudad antes de que cerrasen las puertas de los parques porque ya se hubiese llegado al máximo de capacidad de gente. Con el estrés en el cuerpo y sudando como un cerdito cogí un bus y luego un tren y al fin llegué al punto donde estaban mis amigas, y todo ello para descubrir que los seguridades no contaban a las personas que entraban y que tampoco registraban muy a fondo las mochilas en busca de alcohol. Jenny fue a buscarme a la entrada y fuimos juntas hasta el punto en el que se encontraban las demás. Por el camino me dijo que habían llegado sobre las 10:30 de la mañana y habían cogido un sitio perfecto, pero que después de unas cuantas horas se habían tenido que mover y buscar otro lugar en el que hubiera sombra porque el calor era insoportable. Eso significaba que estábamos detrás de un árbol. Eran alrededor de las 17:30h cuando yo llegué y el sitio estaba a reventar de gente. En el sol, en la sobra, con sombrillas, tiendas de campaña, con toallas, directamente en el césped… daba igual, todo estaba lleno y aún quedaban más de 6h hasta que empezaran los fuegos artificiales.

Mis amigas estaban muertas, cansadas de llevar todo el día allí esperando, así que me dijeron que cuando se acercara la hora nos moveríamos y buscaríamos otro lugar con mejores vistas. Duré 10 minutos tumbada en el césped. Después de eso me empecé a poner nerviosa, no habíamos estado planeando todo esto para ver los fuegos detrás de un árbol, y si a las 17:30h de la tarde ya estaba todo a reventar, no íbamos a encontrar nada mejor más tarde. Me levanté y me fui a dar una vuelta a ver que veía. Volví tal y como me había ido, o peor aún, más nerviosa porque no encontré ningún buen sitio. Le empecé a dar la tabarra a Jenny y al final vino conmigo a ver que podíamos encontrar entre las dos. Acabamos sentadas en unas escaleras por donde no paraba de pasar gente y donde para nada iba a ser cómodo pasar las siguientes horas. Esperamos allí una hora, me negaba a moverme porque aunque fuera incómodo, al menos las vistas eran perfectas. Al final convencimos a las otras dos para que vinieran, y entre todas empezamos a buscar nuevos sitios donde poder movernos para no tener que estar el resto del día agarrada a una barandilla e intentando que la gente que pasaba por tu lado no te pisara.

Al final Ribka encontró un mini hueco donde poder poner una toalla. El sitio era enano, pero estaba en las primeras filas! Nos movimos hacia allí, y la verdad es que los grupos que teníamos alrededor se portaron genial con nosotras. Nos hicieron hueco y se movieron para que pudiésemos estar más cómodas. Lo habíamos conseguido!!!!! Ya estaba tranquila jajaja.

A las 21:00h hicieron un adelanto de los fuegos para los más pequeños, y para que a los más mayores se nos hiciera menos pesada la espera. Yo ya estaba relajada y contenta pero del cansancio acumulado me quedé medio dormida esperando que llegaran las 12. Cuando faltaba media hora para media noche la gente empezó a ponerse de pie, de repente teníamos detrás de nosotras a toda una masa de gente cada vez más y más pegada, parecía que nos iban a comer. Nos pusimos nosotras también de pie, pero sin quitar las toallas para no dejar que toda aquella masa se acercase tanto. Llegó la cuenta atrás, la gente estaba histérica gritando 3..2…1…!!! Y los fuegos empezaron!

Se me saltaron las lágrimas porque estaba allí, estaba en Sídney celebrando el año nuevo, viviéndolo desde uno de los sitios más famosos del mundo, y no me podía sentir más afortunada. Los fuegos estuvieron genial, y el final con una cascada gigante de fuegos artificiales cayendo desde el Harbour Bridge hacia el agua fue impresionante. Para mi fueron 6h de espera y para mis amigas 15h, pero todas llegamos a la conclusión de que mereció la pena. Nos dimos un mega abrazo y nos felicitamos el año, y toda la gente empezó a moverse en dirección a la salida. Parecía que la cosa iba a ser fluida pero llegamos a un punto en el que la avenida estaba llena de gente y no se podía avanzar. Cada 10 minutos igual conseguíamos caminar 10 metros. Estuvimos allí de pie esperando para poder llegar a la estación de tren unas 2 horas. A las 2:30-3:00 de la mañana conseguimos coger el tren, que gracias a dios era gratis, y llegamos a casa  a eso de las 3:30h, más muertas que vivas pero con un inmejorable sabor de boca. Un fin de año diferente, en un lugar mágico y con una compañía más que genial, sin duda había merecido la pena.

No le puedo pedir nada más a estas navidades del 2016 y a este comienzo del 2017, sin duda han sido geniales.

 

 

 

2 thoughts on “25 DE DICIEMBRE EN LA PLAYA Y AÑO NUEVO SIN UVAS

  1. Me alegro muchísimo sin duda estás Navidades nunca las vas a olvidar.
    Feliz año preciosa y sigue igual eres una campeona.
    😘😘😘😘😘😘

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