LLEGADA DE MAMÁ A AUSTRALIA

Así como quién no quiere la cosa llegó Abril, y con él la visita de mi madre que para ella empezaba el 10 a las 6:30 de la mañana cogiendo un vuelo desde Valencia. La ruta era:

  • Valencia – París
  • París – Abu Dhabi
  • Abu Dhabi – Sídney

La cosa ya empezó a complicarse cuando desde Valencia, el avión salió con retraso, lo que le hizo llegar a París con el tiempo justo, tan justo que casi pierde el vuelo. Fue de una terminal a otra andando, o mejor dicho corriendo, cada persona a la que se paraba a preguntar le decía una cosa diferente sobre el lugar al que tenía que dirigirse para sacar la siguiente tarjeta de embarque (que no le habían podido dar en Valencia por no sé qué problema con el pasaporte). Al final, llegó al sitio correcto y consiguió la tarjeta de embarque, a lo que la chica le dijo: “corre, o el avión se irá sin ti” porque el vuelo estaba a punto de salir. Finalmente consiguió coger el avión que la llevaba a Abu Dhabi y de ahí el último con destino Sídney. Mamá aterrizó en Australia el 11 de Abril, y yo, a las 17:30 ya estaba como un clavo en el aeropuerto. A todo esto, sin noticias de ella desde que salió el día anterior desde Valencia. Bueno, pues yo creo que salieron todos los pasajeros de su vuelo y de los otros dos que aterrizaron sobre esa misma hora antes de que la viera aparecer a ella por las puertas.  Al fin cuando la vi, me metí para dentro para darle besos y abrazos hasta que el guardia de seguridad nos dijo que estamos impidiendo la salida de pasajeros y que nos moviéramos de allí. Cuando le pregunté que por qué había tardado tanto en salir, enseguida hallé las respuestas a todas mis preguntas.  Resulta que cuando le llegó el turno para que los agentes de inmigración revisaran su visado, hubo algún que otro problemilla, porque la pararon y la llevaron a una oficina con la policía, dónde le pidieron el pasaporte y los documentos. Por lo que mi madre llegó a entender, la causa era que en el visado solo aparecía uno de sus apellidos en lugar de los dos. Al final, comprobaron todo lo que tuvieron que comprobar y la dejaron ir. A todo esto mi madre sin hablar una palabra de inglés. Cuando por fin consiguió ir en busca de su maleta, la paró otro policía, y de nuevo, por lo que mi madre llegó a entender, le preguntó que por qué no tenía sellada la tarjeta naranja que te dan en el avión antes de llegar a Australia (Incoming Passenger Card) y que tienes que entregar en los controles del aeropuerto. El policía preguntando y mi madre con cara de “yo sé que me hablas pero no sé lo que me dices”, por lo que todo fluía con mucha normalidad. Hasta que al final el policía le cogió la tarjeta y la dejó ir en busca de su equipaje . Lo que no descubrimos en ese momento, sino un par de días más tarde, es que tampoco le pusieron el sello con la fecha de entrada en el pasaporte. Problema que aún no hemos resuelto. Pero bueno, tras ese segundo parón en el camino, por fin consiguió recoger las maletas y salir por esa puerta en donde yo llevaba ya esperándola casi una hora.

 

Los siguientes tres días los pasamos en Sídney, entre desayunos, tours, rutas por la playa y visitas a los canguros. El día en que nos decidimos a ver los canguros también estuvo marcado de anécdotas. Llegamos a la estación de tren y al ser un día festivo, le pregunté a uno de los trabajadores que cuándo iba a ser el próximo tren en salir hacia Morisset, me señaló un andén y me dijo, (o eso entendí yo), que después del tren que había en ese andén, vendría otro que saldría a las 10:15 y que sería el que nosotras tendríamos que coger. Eran las 9:20 de la mañana así que nos sentamos por allí a esperar. Vimos como el tren que estaba en nuestro andén se iba llenando, e incluso los últimos rezagados decíamos: “corre corre que no llegas”. El tren se fue a las 10:15 y allí estuvimos nosotras esperando a que llegara el siguiente. Pasaron otros 10 minutos y allí no llegaba ningún otro tren… Volví a preguntar, esta vez a otro trabajador. Mi cara fue todo un poema cuando me dijo que el próximo tren que salía hacia Morisset era a las 11:15. A lo que yo, convencida de que tenía que ser un error, seguía insistiéndole en que su compañero me había dicho que tenía que venir otro a las 10:15, hasta que la respuesta del hombre fue: “el de las 10:15 ya se ha ido, el siguiente es a las 11:15”. Ahí ya me quedó todo claro y me di cuenta de que habíamos estado mirando durante una hora cómo la gente se subía a un tren que era también el nuestro, y que luego se nos había ido mientras nosotras esperábamos tranquilamente al supuesto siguiente tren que nunca iba a llegar. Al final, nos tocó esperar otra hora más y por fin conseguimos coger el tren que tocaba, aún sin dar crédito a lo que nos acababa de pasar. De la estación de tren de Morisset, a la zona del parque dónde podíamos encontrar canguros cogimos una furgoneta que hacía la función de taxi. Cuando nos bajamos y pagamos a la conductora, me mira mi madre y me dice: “tengo el culo mojado”. Me toco el culo yo, y digo “mierda, yo también!”, el día iba mejorando por momentos. Mientras todos el mundo se fue corriendo a buscar canguros, mamá y yo decidimos que lo primero que íbamos a hacer era comer. Todo el viaje para ver los canguros pero nosotras íbamos a comer primero, que con el estómago lleno se buscan canguros mejor. Plantamos las toallas en el suelo para hacer nuestro súper picnic y meeeec, rodillas mojadas, el césped aún estaba húmedo de la noche anterior que había llovido. Total, que acabamos comiendo sentadas en un tronco. Luego ya, la cosa mejoró cuando encontramos a los canguritos.

Primer desayuno en tierras Australianas

 

Felices 🙂

 

Turisteando

 

Coastal walk

Haciendo tiempo mientras perdíamos nuestro tren

 

Nada de comer en el césped, al tronco
Canguros 🙂

 

Haciendo nuevos amigos

La aventura por Sídney se había acabado, y al día siguiente, 15 de abril, íbamos a por la caravana para empezar nuestro road trip!

8 thoughts on “LLEGADA DE MAMÁ A AUSTRALIA

  1. Maravillosa experiencia que nunca olvidareis. Me alegro mucho de vuestro encuentro y deseo la mayor felicidad para ambas y toda la familia.

    1. Muchas gracias Jose! La verdad es que estos momentos quedarán para el recuerdo. Un abrazo grande!

  2. Jajajajaj. Si así empezó la aventura…a saber lo que iba a pasar después. Seguro que os reísteis bastante.

    1. Pffff de todo lo que nos podía pasar jajajaja, eso si, todo con humor, reir nos hemos reído un rato. El próximo contigo. Te quiero papuchinnn

  3. Que grande el comienzo del viaje, disfrutar muchísimo y un beso gigante para las dos 🙂

    1. Ha sido un viaje muy guay, muchas risas jajaja. A ver si cuando tenga un ratito sigo escribiendo los siguientes días. Muchas gracias Isabel 😍, te mandamos otro besazo de vuelta las dos

  4. Cuantas aventuras Isa , ha merecido la pena , es un viaje maravilloso y disfrutando las dos de vuestra compañia , un abrazo enorme. Ya nos contaras con unas cuantas cervezas , hasta pronto

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