VIAJE ESPAÑA – AUSTRALIA

¡Primer post escrito desde tierras australianas!

Por fin, después de superar mis primeros días en Sídney, tengo suficiente energía para sentarme y escribir como ha sido el comienzo por estas tierras, aunque primero que todo he decidido empezar por contar cómo fue mi experiencia durante el viaje que me llevaría de España a Australia:

Salí de Valencia hacia Madrid el 16 de Noviembre al mediodía, preparada para lo que serían más de 24h de viaje. A las 18:00h ya tenía las maletas facturadas y a las 19:30h pasé el control de seguridad donde  justo antes tuve que decir adiós a papá y mamá por una larga temporada. Momento complicado en el que intenté quitarle hierro al asunto, sacar algunas risas y no alargarlo mucho, tenía claro que no quería despedidas tristes, me iba a empezar la aventura que yo había elegido vivir. Así que conseguí mantener la compostura y decir adiós con una sonrisa. Hasta que pasé el control y volví a meter todas las cosas en su sitio, entonces las lágrimas decidieron salir ahora que ya nadie podía verme. Superada esa pequeña crisis existencial, conseguí localizar mi puerta de embarque y un buen sitio donde poder sentarme a cargar el teléfono. Antes de las 21:00h estaba entrando al primer avión con el que iba a empezar este viaje y que me llevaría de Madrid a Dubái en unas 7h. Menuda sorpresa me llevé al entrar al avión de Emirates: asientos que se reclinaban hasta hacerse camas, compartimentos que podían cerrarse para no tener que ver a la persona que tenías al lado, mantas … bueno, la sorpresa me duró poco porque seguí andando para buscar mi asiento y tras atravesar una cortina, pasé a la que iba a ser mi zona del avión, la normal vamos, esa en la que los asientos son los de toda la vida y te tienes que comer a la persona que tengas al lado, con la diferencia de que las teles en los asientos, las mini almohadas y las mantitas habían llegado también a la zona no burguesa del avión. Finalmente, a las 21:40h el avión se puso en marcha y despegamos! Nada más despegar nos repartieron un menú donde te detallaban la cena y el desayuno, cosa que me alegró porque no había cenado nada. Se hicieron las 22:30 y allí no había pasado nadie con el carrito de la comida, y el avión lleno de guiris, ¿no se supone que ellos cenan pronto? Mientras esperaba me dediqué a investigar todos los botones que tenía a mi alcance y a mirar a los de al lado para conseguir averiguar cómo narices se encendía la luz de lectura, por ejemplo. Pensé que dormir sería lo mejor pero no me apetecía, así que me puse a mirar la biblioteca de películas. Descubrí la carpeta de Disney y acabé viendo Brave en inglés con la intención de ir acostumbrando el oído al nuevo idioma. Finalmente a las 23:00h empezaron a llegar los carritos de la comida y repartieron la cena!

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Mi ansiada cena

El resto del viaje me lo pasé dando cabezadas mientras intentaba dormir y dando algún paseíto que otro al baño para que no se me durmieran las piernas. Al final, a las 4:30am hora española, es decir a las 7:30am hora local, aterricé en Dubái. Cuando bajé del avión no tuve tiempo de mucho, fui en busca de una cafetería donde poder sentarme a tomar un café y conectar el wifi para decir a la familia que la primera parte del viaje había ido bien. En cuanto terminé me fui a mi nueva puerta de embarque y una hora después estaba ya entrando en el segundo avión, un Airbus A380, para que nos entendamos, uno de esos enormes de dos pisos.

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Segundo avión Dubái – Sídney

Menuda desilusión me llevé al subir a este también. Esta vez ya tenía claro que mi asiento sería uno de los normales, pero esperaba poder pasearme por los dos pisos del avión y que las 13 horas que iba a durar este segundo vuelo se me hicieran algo más amenas, pero no. Resulta que la segunda planta del avión estaba reservada solo para la business class, y las escaleritas estaban cerradas con un cordón de esos de terciopelo con el que sutilmente intentan decirte que no pases. ¿Qué hice durante las 13h siguientes? Bueno… seguir dando cabezadas, ver un par de pelis, otro par de capítulos de una serie, pasearme por el avión (solo por el primer piso) y comer.

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Tiempo restante hasta llegar a Sídney, 11h y 40 minutos

Me repartieron como unas tres o cuatro veces comida. Cena, desayuno, comida… yo ya perdí el rumbo de en qué momento del día estaba, hasta que al final a las 7:00am hora local de Australia, desde cabina anunciaron que iniciábamos el descenso hacia el aeropuerto de Sídney! Me entraron los nervios porque cuando me subí al primer avión un 16 de Noviembre pensé… bueno, llegarás a Sídney el 18 de Noviembre, aún queda mucho, y no, resulta que ya íbamos a aterrizar! Al final tuve que olvidarme de los nervios porque una señora Israelí de la fila de asientos de al lado me miraba con cara de “socorro” porque no entendía inglés y por tanto no podía rellenar la tarjeta que te dan en el avión y que tienes que entregar en el control policial del aeropuerto. Como pudimos, acabamos rellenando la tarjetita y finalmente bajé del avión, estaba en Australia. Una vez bajamos, lo primero que tuvimos que hacer es cola para pasar frente al control policial correspondiente con tu tarjetita naranja rellenada, tu pasaporte y tu visado. Estaba nerviosa, para que negarlo, había oído que los controles podían ser muy duros y que eran una lotería, podía tocarte el agente toca narices, o el más light. Cuando llegó mi turno el policía cogió mi pasaporte, me preguntó mi nombre y si iba a estudiar en Australia, a lo que por supuesto respondí que sí (nunca digas que vas a trabajar si tienes la visa de estudiante, aunque esté permitido), luego me preguntó que cursos iba a hacer y finalmente me dejó pasar. Ahora sí, fui directa a recoger el equipaje, momento de nervios también porque habían policías con perros alrededor, y ya habían parado a varias personas para decirles que abrieran las maletas. Por suerte para mí, no se me ocurrió traer jamón, ni chorizo ni nada typical Spanish así que pude irme y salir del aeropuerto sin más problemas. ¡ESTABA EN SÍDNEY!

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Saliendo del aeropuerto de Sídney

Para ser sincera lo primero que hice al salir del aeropuerto fue sentarme en un banco y pensar qué era lo que tenía que hacer ahora que ya había llegado. Al final me levanté y me fui en busca de la parada de tren donde tenía que coger uno que me llevase a Central Station. Llegué a la ciudad y me fui en busca de mi hostal, 15-20 minutos andando con todo ese equipaje que pesa más que tú no fue nada fácil, pero conseguí llegar. No podía entrar hasta las 14:00 a la habitación y eran las 10:00 de la mañana así que pregunté si podía darme una ducha para luego irme a investigar un poco la ciudad. No me pusieron ningún problema, lo único fue que cuando conseguí sacar las chanclas, y ropa limpia, me di cuenta de que no había traído jabones… bien por mi!! Así que fue más bien un agua lo que pude darme pero bueno, me puse a caminar y me senté en una cafetería a tomarme mi primer café, ese por el que me sablaron más de 4$, pero bueno no importaba, acababa de llegar.

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Cara de llevar casi dos días sin dormir + café de 4$

Cuando acabé seguí caminando y llegué Hyde Park, un parque enorme donde la gente estaba haciendo picnic y tomando el sol en el césped. Así que eso mismo hice yo, me quedé allí tumbada hasta que se hizo una hora razonable para volver al hostal.

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Primer pájaro extraño acercándose a mi en el parque
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Hyde Park

A mi vuelta, me compré una ensalada en un bar y comí por ahí. Llegué al hostal, y me metí en la cama, aunque solo fue por una hora, porque a las 16:00h había quedado con Alex, el colaborador en Sídney que me había asignado la agencia con la que había tramitado mi visado. Cuando llegó fuimos a comprar una tarjeta de móvil australiana y a hacerme la cuenta bancaria. Con todo eso hecho, me fui a buscar un supermercado donde poder comprar algo para hacerme de cena en el hostal y al final, entre unas cosas y otras acabé aguantando despierta hasta las 21:30h, hora más que razonable para poder irme a dormir después de todo un largo viaje.

8 thoughts on “VIAJE ESPAÑA – AUSTRALIA

  1. Mi niñaaaaaaaa veo que estás bien menuda esperiencia este viajecito.
    Sigue informando y cuidate
    Besitos de esta family

  2. Jajajaja que crack. No se si aguanto yo tantas horas subido en un avión. Iremos leyendo tus experiencias. Falleros por el Mundo 😅😅. Disfruta, espero que vaya todo bien.

  3. Bonitaa! espero que sigas escribiendo y nos mantengas al tanto de todo!
    Me alegro muchisimo de que esté yendo todo genial! Que envidia!
    DISFRUTA GUAPA! muchos besitos

  4. Mi niña bonita!
    Disfruta cada segundo de esta experiencia, eres fuerte y aunque habrán momentos peores… Piensa que estás en verano!!!!!!
    Eres muy valiente y luchadora conseguirás todo lo que te propongas allí!!!
    Te quiero mucho y tengo muchísimas ganas de verte!
    Tequierooooo

  5. Pásalo bien Irene!!!
    Aunque lejos siempre estamos a tu lado
    Cualquier cosa que te podamos ayudar ya sabes, no tienes mas que pedirla!!!

  6. Que bonitoooooooooooooo y que guapa estas, veo que eres una tía diez y con ovarios a millones.
    Besitos cuidate y sigue informando

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